sábado, 8 de julio de 2017

El "maldito" matorral

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Una nueva plaga parece haber llegado con la misión de destruir el campo y echar a la gente de los lugares que han ocupado desde hace cientos de años. Se trata del matorral y según se desprende de las declaraciones de muchos ganaderos y no pocos políticos, se ha convertido en una de sus peores pesadillas. Lo acusan de dar cobijo a las alimañas, de convertir el monte en un paisaje yermo e inutilizable y de ser el responsable de los incendios forestales, al proporcionar una ingente cantidad de combustible que espera pacientemente a que una llama lo encienda.

Pero ¿qué es el matorral y qué es la matorralización?

En ecología se denomina matorral a un tipo de formación vegetal que está dominada por arbustos y otras plantas de un porte pequeño o mediano. En algunas zonas, el matorral puede ser una formación madura que permanece estable durante largos periodos de tiempo mientras que en otras es una comunidad vegetal transitoria, o sea, un paso intermedio en un proceso que dará lugar a otra comunidad vegetal madura distinta. En este último caso, este proceso continuo recibe el nombre de sucesión ecológica.

Sucesión ecológica primaria


Hace varios siglos, cuando el ser humano no tenía la capacidad actual para modificar el medio, las formaciones naturales de la mayor parte de la cornisa cantábrica estaban formadas por bosques maduros, que de una manera muy simplificada, estarían dominados por robles en las zonas bajas y por hayas en altitudes superiores. Por supuesto a estas formaciones habría que añadir otras muchas dependiendo del suelo, la humedad, la insolación o la altitud.

Sucesión ecológica secundaria
Estos bosques maduros podrían alterarse por varias circunstancias, como incendios, corrimientos de tierra, inundaciones, etc. y podrían revertir a estados anteriores de esa sucesión. De esta forma, los paisajes alterados volverían a ser colonizados por especies herbáceas y posteriormente por otras especies vegetales, muchas de las cuales permanecerían latentes en el suelo en forma de banco de semillas hasta volver a alcanzar el clímax (Sucesión secundaria). La denominada "matorralización" sería por tanto un paso intermedio dentro de esa sucesión ecológica natural.


Algunas especies que forman parte del matorral están amenazadas

Pero aparte de ser un paso intermedio en la sucesión ecológica, el matorral y también los arbustos que forman parte del sotobosque y que son calificados en muchas ocasiones como basura, tienen una gran importancia. Los matorrales protegen el suelo de la erosión, retienen humedad y movilizan minerales y nutrientes del subsuelo que posteriormente serán aprovechados por otras plantas. Además de todo esto, una gran cantidad de animales dependen del matorral durante toda su vida o durante algunas fases de ella y por supuesto y aunque resulte obvio decirlo, el matorral en sí mismo tiene una enorme diversidad vegetal que necesita ser conservada, de hecho algunas de las especies que forman parte del matorral están amenazadas.

El paisaje manejado y el matorral

Es evidente que el paisaje que observamos actualmente no es un paisaje natural, ya que el hombre a lo largo de su historia lo ha ido modificando según sus necesidades. En el caso de los bosques, muchos de ellos han sido talados para aprovechar la madera de los árboles y también para obtener superficies despejadas para los cultivos y para pastos para el ganado. Si este proceso de modificación del hábitat ha ocurrido siempre, ¿por qué se habla tanto ahora de la matorralización cuando como hemos visto se trata de un fenómeno natural que ha ocurrido siempre?


Actualmente, en muchas zonas de montaña, el éxodo rural y el envejecimiento de la población del campo ha tenido como consecuencia el abandono de muchos prados que hasta entonces habían sido pastados por el ganado. Hasta ese momento, la herbivoría había impedido el crecimiento de las formaciones arbustivas por lo que al desaparecer esa presión éstas han empezado a recolonizar los prados como parte del proceso de sucesión ecológica secundaria.

Los métodos empleados para mantener los pastos y detener esa sucesión ecológica natural han sido principalmente dos, el fuego y las rozas. Aunque muchas veces se nos intenta dar una imagen de que la ganadería de montaña sigue siendo una actividad tradicional, lo cierto es que en la actualidad el manejo del ganado ha cambiado radicalmente respecto al que se hacía hace menos de un siglo. Según los datos de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI), a pesar del despoblamiento rural, la cabaña ganadera no ha disminuido en la misma proporción, y esto se debe sobre todo a que ha aumentado el número de cabezas de ganado por propietario. En resumidas cuentas, los pastores han dado paso a los ganaderos.

Motivación de los incendios forestales en Asturias (2002-2010). Fuente: BRIPAS

Las rozas se hacen con maquinaria pesada y los incendios forestales como producto de las quemas para producir pastos, tal como revelan los datos de las Brigadas de Investigación de Incendios forestales, son cada vez más numerosos y abrasan extensiones cada vez más grandes.

¿Es el odio al matorral una cuestión de dinero?

La Política Agrícola Común (PAC) subvenciona la superficie de pastizal y el dinero recibido se reparte entre los ganaderos según el número de cabezas que tengan. Un terreno con matorral o arbolado no se considerará pastizal y por lo tanto no recibirá estas subvenciones. Según las directrices de la PAC, si hay más de 100 árboles por hectárea o la superficie herbácea es inferior a la mitad de la superficie subvencionable, el monte se considera de uno forestal, y por lo tanto los ganaderos no recibirán ni un euro de subvención por esas parcelas. Por otra parte, las superficies quemadas no reciben subvenciones de la PAC durante el primer año, pero sí durante el segundo, por lo que no parece muy complejo entender por qué se queman los montes y por qué se odia el matorral.

El mismo regidor de pastos de la montaña de Covadonga, en el Parque Nacional de Picos de Europa, comentaba hace poco que la mitad de las praderías del parque  "estaba invadida por el matorral" y lamentaba que "se perdiera casi el 50% del dinero que deberían ingresar por las subvenciones de la PAC", por lo que pedía quemas y desbroces. Y todo esto dentro de un espacio protegido cuya finalidad es asegurar la conservación de sus hábitats.

A modo de resumen se puede afirmar que:

a) El matorral no es ninguna plaga, es una formación vegetal natural que alberga una importante biodversidad, tanto botánica como faunística. Asimismo, la llamada matorralización es un paso más dentro de la sucesión ecológica, algo también natural.

b) El matorral no favorece los incendios, lo que favorece los incendios es una legislación que subvenciona la superficie de pastos y elimina los acotamientos a los montes quemados intencionadamente.

c) El odio al matorral, como ocurre en la mayoría de los casos, es una cuestión de dinero.

El enemigo de los eucaliptos es mi amigo

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Este simpático animalito, que no mide más de 1 cm de longitud, se llama Gonipterus scutellatus. Puede que la mayoría de vosotros no lo conozcáis por su nombre formal, pero si os digo que su nombre común es el Gorgojo defoliador de los eucaliptos, a lo mejor os empieza a sonar.
El pequeño Gorgojo vivía tranquilamente en su hábitat natural en el sureste de Australia, y allí pasaba su vida placenteramente comiendo hojas de eucalipto, pero sin llegar a desmadrarse, ya que multitud de depredadores los mantenían a raya. Entre ellos estaba la feroz Anaphes nitens, una avispa parasitoide que inyectaba sus huevos dentro de las larvas del gorgojo para que una vez que eclosionaran, sus crías se las comieran vivas. 
Pero a principios del siglo pasado, los eucaliptos empezaron a exportarse a otros continentes, ya que sus rápidas tasas de crecimiento los hacían muy apetecibles para la industria maderera. Y junto a los plantones de eucaliptos, algunos polizones se colaron entre sus hojas para descubrir el mundo. En 1916, el Gonipterus se detectó en Sudafrica y desde allí dio el salto al nuevo mundo, extendiéndose rápidamente desde Argentina a Brasil, donde grandes plantaciones de eucaliptos ya se habían establecido sin control y donde los enemigos naturales del gorgojo no estaban presentes.
Desde Sudamérica solo tenía que esperar un poco para cruzar de nuevo el océano y visitar la vieja Europa. Y encontró el pasaje en uno de los muchos barcos que transportaban madera de eucalipto para la industria papelera. Los primeros indicios de su presencia en la Península ibérica se tuvieron en 1995 en Galicia y a partir de allí, en los lluviosos montes y rasas cantábricas, este insecto encontró lo que cualquier gorgojo de buena familia hubiera deseado para sus hijos. Miles de hectáreas de comida fresca se abrían ante sus ojos, cubriendo cientos de kilómetros desde Fisterra hasta Irún. ¿Qué más podía pedir un pequeño Gorgojo defoiliador del eucalipto que este hermoso lugar sembrado y protegido por nuestra Administración?
Superficie ocupada por las plantaciones de eucaliptos desde Asturies a Cantabria
Y fue aquí, en el norte de Iberia, donde creció y se multiplicó y en pocos años empezó a extenderse y a causar daños en la inmensa plantación que forma toda cornisa cantábrica. Y Asturies, nuestro querido paraíso eucaliptal, no fue una excepción y sólo hace falta observar muchas de las laderas de los montes costeros para ver las copas de los eucaliptos amarillentas y desnudas gracias a la actividad del pequeño gorgojo.
Actualmente, nuestro querido Gonipterus está consiguiendo lo que años de protestas, denuncias y trabajos científicos no habían conseguido: acabar con los eucaliptos y poner en jaque a la potente industria papelera asturiana, liderada por la multinacional ENCE, que siempre contó con el beneplácito de la Administración asturiana para hacer y deshacer a su antojo. De hecho, a finales del año pasado el consejo forestal del Principado de Asturias aprobó la eliminación de restricciones a la plantación de eucaliptales, que a partir de entonces se realizarían según la demanda de papel, o sea, según lo que quisiera ENCE.
Pero la industria papelera no iba a quedarse parada viendo como mi querido Gonipterus se comía millones de euros, así que presionó a la Administración para que fumigara rápidamente todas las plantaciones con Flufenoxurom, un potente insecticida que además de matar gorgojos mata a otras muchas especies de insectos, entre ellos a los poninizadores y que además tenía efectos muy nocivos sobre la salud de otros animales, entre ellos del hombre. Había que darse prisa, porque la Unión Europea, consciente de esos efectos tan nocivos había prohibido su uso a partir de enero de 2014. Pero claro, en nuestro país estas cosas del medio ambiente van más despacio y aún quedaba tiempo y los planes de fumigación parece que estaban aprobados en gran parte de la geografía asturiana a finales del año pasado.
Mientras se decide si se fumiga o no, aunque varias fuentes ya dan por seguro que estas fumigaciones ya se han producido, el pequeño Gonipterus sigue comiéndose los eucaliptos y con ello se ha ganado todo mi cariño y mi admiración.
Pero me surge una duda, ¿que ocurrirá cuando el pequeño y afable gorgojo acabe con los eucaliptos, si es que lo consigue? o ¿qué pasará si da el salto a otras especies de árboles y las encuentra igualmente apetitosas? No lo sabemos, pero por lo que ha ocurrido en otras ocasiones y con otras especies, no se podría descartar que empezara a comerse nuestros robles, hayas o abedules. ¿Que dirán entonces los gobernantes, gestores y empresas que han favorecido que toda la cornisa cantábrica se haya convertido en un monocultivo de eucaliptos? Pues no dirán nada, todos habrán guardado a buen recaudo su porción del pastel y le echarán la culpa a otros, porque ya sabemos que ellos todo lo hacen por nuestro bien.

miércoles, 5 de julio de 2017

EL PATRIMONIO CULTURAL VASCO EN PELIGRO


Euskal Museoa Bilbao Foto Iñaki Uriarte
Bilbao, 29 junio 2017
 
Hace ahora 27 años, el 3 de julio de 1990 se decretó por Eusko Legebiltzarra la Ley 7/1990, de Patrimonio Cultural Vasco que en su Exposición de Motivos anticipa: “El patrimonio cultural vasco es la principal expresión de la identidad del pueblo vasco y el más importante testigo de la contribución histórica de este pueblo a la cultura universal. Este patrimonio cultural es propiedad del pueblo vasco.” Una vez más aprovechando este aniversario es preciso más que recordar, insistir, en la suma importancia de este legado.

Esta normativa heredera de la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español y que tiene su homónima, más evolucionada en Nafarroa, Ley Foral 14/2005, de 22 de noviembre, del Patrimonio Cultural de Navarr,a debe ser objeto de una urgente reforma integral para que resulte eficaz de acuerdo a su enunciado. En estos años se han evidenciado ambigüedades, contradicciones y falta de rigor en conceptos tan manipulables como la ruina, o claramente insuficientes como el entorno, usos adecuados a la tipología de edificio o el nefasto ejemplo de los vaciamientos interiores y el fachadismo,. Lamentablemente incluso considerados y galardonados como intervenciones modélicas en los premios bienales de Euskal Herriko Arkitektoen Elkargoa /Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro.

Recordemos la ignorancia cultural, brutalidad, prevaricación, corrupción y especulación cometida por UPN en el extraordinario yacimiento arqueológico bajo la Plaza del Castillo en Iruñea en 2003. Un ejemplo de barbarie arquitectónica actual sucede en el notable y catalogado edificio del Banco de España en Gasteiz, destruido internamente para un Centro para la Memoria de unas Víctimas del Terrorismo (sic). Es decir se arrasa la memoria constructiva, formal y espacial de una elegante edificación de 1920, un modo de terrorismo cultural impulsado por el Estado español y favorecido por sus representantes en nuestro país.

Han transcurrido 80 años de las masacres civiles perpetradas por el criminal régimen franquista con episodios de terrorismo en el bombardeo de numerosas poblaciones en 1937. Conviene reconsiderar que hasta abril de 1979 no se celebraron las primeras elecciones municipales, a Juntas Generales y al Parlamento de Nafarroa. Pero de estos dos períodos, dictadura y democracia de parecida duración puede afirmarse que en Euskal Herria desde la perspectiva del patrimonio ha sido la época de libertad la más destructiva y violenta con el legado monumental y podrían ofrecerse demasiados testimonios en ciudades y pueblos. Resulta además contradictorio que recientemente algunos grandes y singulares edificios públicos deformados se destinen a usos culturales imprecisos repletos de otras actividades ajenas sino banales, Alhóndiga en Bilbao en sus diversas fases y Tabacalera en Donostia, este por concurso de ideas (2008).

Es preciso inculcar que el concepto de patrimonio, sinónimo de legado, dotación, es una propiedad social transitoria que proviene de generaciones anteriores y su finalidad es que lo sigan poseyendo, en sentido de disfrute y coherente utilización las generaciones posteriores. Una herencia que no requiere testamento.

Los bienes culturales exigen una rotunda firmeza, es incluso un deber social colectivo que requiere más implicación de asociaciones vecinales, entidades culturales en su defensa frente a variados despropósitos y que jamás debieran ser objeto de intercambio por pactos políticos, ya que poseen una entidad esencialmente pública no mercadeable. El paso de un político por la administración es tan fugaz como puede ser demoledor. Es asimismo exigible la firme aplicación del régimen sancionador que prevé la legislación cultural además del Código Penal.

Monumento y entorno
Asimismo, la protección del patrimonio no sólo se refiere a los grandes y reconocidos elementos y conjuntos monumentales, su concepto cultural ha evolucionado con el tiempo, comprende otras creaciones de todo orden más modesto que pudieran pasar desapercibidas. El significado de lo insignificante (aparentemente). Kukutza, exponente la cultura social surgida de la base y desarrollada en un edificio muy notable como patrimonio, es desgraciadamente uno de los mayores atentados sucedidos en Bilbao propiciados por el director de alcaldía Andoni Aldekoa y un nefasto alcalde Iñaki Azuna culpable de la desaparición y deformación de notables arquitecturas, Depósito Franco y escaleras de Uribitarte, Alhóndiga, Plaza Arriquibar, garaje RAG, cuarteles Garellano, Arco tribuna San Mamés, Mercado de la Ribera etc.

El contexto de una edificación notable no es un pretexto, es el texto, que explica el fundamental sentido complementario del lugar, el entorno. Es por tanto necesario con un concepto patrimonial conservar la integridad del conjunto. En una tradicional arquitectura residencial burguesa para su comprensión total debe prevalecer el concepto de finca, es decir la totalidad del conjunto desde sus cerramientos, dependencias auxiliares, suelos, arbolado y jardines.Principio básico que se ha ignorado en Larrinaga Jauregia de Mundaka.

En el ámbito industrial una fábrica y su recinto con otros ingenios e instalaciones anexas vinculadas a su proceso productivo o viviendas sociales asociadas a la misma. Un notable ejemplo creado por la antigua empresa Patricio Echeverria en Legazpi y gestionado por Lenbur Fundatzioa son las diversas dotaciones, capilla, escuela y viviendas que muestran el proceso completo de un modo de vida laboral y social.

Frente al criterio social asumido e inicialmente tranquilizante de que la catalogación de un elemento como bien cultural singular, monumento, o conjunto monumental en sus distintos grados de protección, especial, básica, estructural, calificado o inventariado es garantía de conservación, es preciso insistir en la falsedad de esta creencia. Las administraciones, ayuntamientos y diputaciones continuamente desclasifican, rebajan el nivel de protección o autorizan obras para adecuarlo a sus conveniencias, casi siempre especulativas al servicio de determinados promotores e intereses político-económicos con resoluciones en la mayoría de los casos similares a la prevaricación. Un ejemplo evidente lo sucedido con el edificio del Teatro Bellas Artes de Donostia de 1914.

Es sumamente importante la resolución del Tribunal Constitucional en su sentencia 181/1998, de 17 de septiembre cuando afirma: ”Si bien es cierto que la legislación otorga una especial protección a aquellos [elementos o conjuntos] que han sido inventariados o declarados de interés cultural ello no significa que los bienes no declarados de interés cultural queden extramuros del concepto de patrimonio.” Y prosigue, ”la protección penal se dispensa respecto de los que con calificación formal o sin ella integran el ámbito objeto del patrimonio.” Es esencial que esta doctrina se reivindique sin titubeo alguno en los numerosos episodios que afectan continuamente a todo tipo de patrimonio cultural. Asimismo pueden existir otros medios dignos de consideración.

Demagogia

Con el tema del patrimonio se observa mucha hipocresía, así el 6 de julio en los XXXVI Uda Ikastaroak que organiza EHU y propiciado por Ararteko se celebrará en Miramar Jauregia de Donostia la jornada “Problemas derivados del régimen de protección de los bienes culturales del País Vasco”. Resulta culturalmente ofensivo que sean ponentes dos ertzaiñak, uno jefe de la Sección Central de Delitos contra el Patrimonio y el otro jefe del área de Medio Ambiente y Urbanismo de la Sección Central de Investigación Criminal y Policía Judicial que no han hecho absolutamente nada, se han inhibido, ante el continuo pillaje en edificios de interés cultural.

Basta citar los continuos y prolongados asaltos especialmente a complejos industriales abandonados de notables características arquitectónicas, algunos incluso seleccionados en publicaciones y Registros como Docomomo: Babcock & Wilcox, en Sestao, Mefesa y Cromoduro en Bilbao, Bilore en Zaldibia, Catelsa en Oiartzun, Gabilondo en Gasteiz, etc. Industrias que estaban bajo la tutela del administrador concursal o de la quiebra cuya obligación es, entre otra mantener, la empresa y sus bienes en correcto estado y responsables, sino de su saqueo. Tampoco se ha investigado la trayectoria de los materiales robados especialmente toneladas de hierro.

El otro interviniente reprobable es Andoni Iturbe actual Director General de cultura de la Diputación de Bizkaia y máximo responsable de la continua destrucción y deformación del patrimonio en el territorio en sus anteriores cargos en este departamento como Jefe de Servicio y Director. Conviene recordar su perversa maniobra para desinventariar la Colonia Infantil Nª Sra. de Begoña en Sukarrieta.

La foto evidencia el primero de los atentados propiciados directamente por la Diputación en Euskal Museoa de Bilbao la mineralización del claustro y la irracional pretensión de cubrirlo negando su espacialidad tradicional. O el despropósito de eliminar el cerramiento de forja de Etxezarreta Jauregia sede de Durangoko Arte eta Historia Museoa elemento consustancial al concepto del palacio. Una de las instituciones más crueles con el patrimonio en Europa por culpa de una serie de diputadas de nefasta gestión junto con sus respectivos directores, y algún arquitecto siempre dispuesto a validar los despropósitos presentados, incapaces sino colaboradores necesarios por órdenes político-económicas.

Evidentemente todo esto sucede por la inoperancia o ignorancia de los políticos de las sucesivas consejerías de cultura, especialmente la última Cristina Uriarte una calamidad absoluta. Tampoco al nuevo consejero se le ha oído todavía pronunciarse en este tema por lo que se augura la continuidad del fracaso. Curiosamente la mayoría pertenecientes al mismo partido político el PNV que en materia cultural ha demostrado reiteradamente su incapacidad intelectual para entender tal como lo anticipa esta Ley el sentido del patrimonio como “principal expresión de la identidad del pueblo vasco”.
Una muestra de indiferencia es la casi nula aplicación de lo que esta Ley determina en su Artículo 106:
  • 1.”Las Administraciones de la Comunidad Autónoma del País Vasco y de sus territorios históricos reservarán, en el presupuesto de las obras públicas de importe superior a cincuenta millones financiadas total o parcialmente por aquéllas, una partida equivalente, como mínimo, al uno por ciento del importe de las mismas, con el fin de invertirlo en la conservación, fomento de la creatividad artística, puesta en valor y difusión de los bienes protegidos por esta ley.”
  • 5. “La aplicación de los fondos provenientes de los establecido en el apartado 1 de este artículo se llevará a cabo por cada Administración de los bienes protegidos por esta ley, y preferentemente en los ubicados en el entorno de la obra pública. En todo caso, habrán de ser atendidos los bienes afectados directamente por la obra pública de que se trate.”
Son los responsables máximos de la “Destrucción Democrática de la Ciudad y el Territorio.” Este afán de brutalidad demoledora que confunde regeneración con degeneración, tiene varios capítulos previos según las circunstancias, el “incendio preventivo”, “la maldad del hormigón”, el “pillaje previsto” la “agosticidad” y en ámbitos industriales concluye su remordimiento con el “síndrome de la chimenea.”

Un país se prestigia por la atención y difusión que presta a su patrimonio expresado por la variedad y también la cantidad de elementos a los que da relevancia, y considera bienes culturales y los difunde en alguna publicación, cosa que jamás ha hecho Eusko Jaurlaritza. La cultura propia es la clave de la supervivencia espiritual de un pueblo como proclama Iparraguirre en Gernikako Arbola (1858),” Eman ta zabal zazu munduan” (Esparce tu fruto por el mundo).


Iñaki Uriarte
Arquitecto.

Bilbao, 29 junio 2017