viernes, 25 de abril de 2014

7 millones de ciudadanos tienen dificultades para pagar las facturas de energía

Por EcoHabitar
pobreza energéticaLa Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) ha presentado su segundo estudio sobre la Pobreza Energética en España, según el cual, 7 millones de ciudadanos tienen dificultades para pagar las facturas de energía, circunstancia que agravan la crisis y el desempleo. Tal es así que, en 2012, último año con datos disponibles, uno de cada tres hogares en paro se encontraba en situación de vulnerabilidad frente a pobreza energética, de ahí la necesidad de diseñar una estrategia nacional para su prevención y mitigación que mejore la eficiencia energética de los edificios, como solución más óptima a medio y largo plazo.



Madrid, 27 de marzo de 2014.- La Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) ha presentado el estudio “Pobreza Energética de España. Análisis de tendencias”, en el CaixaForum de Madrid gracias a la colaboración de la Obra Social “la Caixa”, La Fundación La Casa que Ahorra, Gest-Solidaridad y el apoyo de la Fundación Conama. Este estudio supone un segundo trabajo de investigación en el que analiza este fenómeno que afecta muy especialmente a los hogares españoles, ya que según los últimos datos disponibles, de 2012, el 17% de los mismos, más de 7 millones de personas, tienen dificultades para pagar las facturas de energía doméstica al verse obligados a destinar más de un 10 por ciento de sus ingresos a tal fin.

Según las últimas cifras disponibles correspondientes a 2012, el número de hogares que gastan más de un 10% de sus ingresos en el pago de las facturas de energía doméstica ha aumentado un 34% en tan sólo dos años , al igual que el número de personas que se declaran incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada que ha aumentado en un 50 % desde 2008 a 2012, de tal manera, que el 9% de los hogares se declara incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante los meses fríos del año, es decir, unos 4 millones de personas.

Un dato que sitúa a España como el cuarto país de la Unión Europea con más personas incapaces de mantener una temperatura adecuada en sus hogares, de los 54 millones de personas afectadas en 2012 en toda la Unión.

Por esta razón el estudio lleva a cabo el análisis tendencial de esta problemática en nuestro país desde el inicio de la crisis, lo que ha puesto de manifiesto el agravamiento de la pobreza energética en los hogares con la persona de referencia en paro. En concreto, en el año 2012 uno de cada tres hogares en paro, aproximadamente 1,2 millones de personas, destinaba más del 10% de sus ingresos al pago de la energía doméstica, en concreto un 34% de hogares frente al 14 % registrado en 2007, es decir un incremento de 142% en 5 años.

No obstante, en el año 2012, 3,4 millones de personas, pertenecientes a hogares con la persona de referencia ocupada, también estaban realizando un gasto desproporcionado para pagar las facturas de energía, un 11 por ciento del total de hogares, frente al 3% registrado cinco años antes.

Por otro lado, la tendencia durante estos 5 años ha registrado incrementos del 13 al 21% en hogares de jubilados relativos al gasto desproporcionado en facturas de energía.

Desigualdad entre Comunidades Autónomas

El estudio concluye que no todas las comunidades autónomas son igual de vulnerables frente a esta problemática, es más, algunas de ellas muestran altas tasas de vulnerabilidad bajo los dos enfoques metodológicos analizados, como es el caso de Murcia, Andalucía, Extremadura, Cataluña o Castilla-La Mancha, mientras que en el extremo contrario se sitúan como menos vulnerables según los indicadores usados: Asturias, País Vasco o Madrid.

Además, los dos enfoques o tipos de indicadores usados en el estudio evidencian que en España se dan dos tipos de pobreza energética; una asociada a regiones frías, con inviernos más largos y severos, en hogares con ingresos más bajos, en los que el gasto en energía doméstica, en término anual, es desproporcionado, y otra, en regiones más templadas, donde el hogar se declara incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada. En cualquier caso lo que ambos enfoques tendrían en común es el hecho de que los hogares más vulnerables afectados por estos “dos tipos” de pobreza energética, habitan en viviendas provistas de envolventes térmicas o de sistemas de calefacción de baja eficiencia energética.

Como novedad respecto al estudio de 2012, se ha querido realizar un análisis que permitiese observar posibles diferencias entre zonas rurales y urbanas, ya que se enfrentan a realidades muy diferentes y por tanto el diseño de estrategias requiere analizarlas por separado.

El estudio pone de manifiesto que a pesar de que las zonas urbanas (densamente pobladas) aglutinan un porcentaje de población mucho mayor (22 millones de habitantes) que las zonas rurales o escasamente pobladas (11 millones de habitantes), son estas últimas las que tienen un mayor número de habitantes que tienen gastos desproporcionados en el pago de las facturas energéticas: 3 millones de habitantes, frente a los 2,5 millones de habitantes de las zonas urbanas.

La tendencia en los últimos años ha sido ascendente en ambos tipos de regiones. En las zonas rurales, el porcentaje de hogares que destinaban más del 10% a pagar sus facturas de la energía doméstica pasó del 13 al 26% entre 2007 y 2012 (un incremento del 100% en 5 años), mientras que en zonas urbanas (densamente pobladas) pasó del 5 al 12% (un incremento del 140% en 5 años).

Consecuencias de la pobreza energética
ACA pone de manifiesto que las situaciones de pobreza energética no sólo afectan a las decisiones de gasto del hogar, que tiene que debatir cómo distribuir sus ingresos entre todas las necesidades básicas del hogar, sino también a la calidad de vida y a la salud de las personas, hasta el punto que puede estar ocasionando el 30 % de las muertes adicionales de invierno, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En 2012, la mortalidad adicional de invierno promedio en España fue de 24.000 muertes por lo que más de 7000 fallecimientos prematuros estarían asociados a la pobreza energética, valor muy superior a las 1129 víctimas mortales en accidentes de tráfico en carretera en España en 2012. Paradójicamente, el riesgo de sufrir una muerte prematura durante el invierno es mayor en aquellas comunidades con temperaturas más suaves.


Afrontar la pobreza energética

También a diferencia del anterior estudio, ya que no existían, se han revisado las iniciativas, propuestas y acciones de todo tipo que diferentes partidos políticos han presentado y discutido en el Congreso de los Diputados y diferentes parlamentos autonómicos desde 2012 y se ha actualizado la revisión de medidas con incidencia directa o indirecta en la pobreza energética, análisis que sí se llevó a cabo en 2012, evaluando la efectividad de medidas como el bono social, las ayudas a la renta de los hogares o las normativas que promueven la mejora de la eficiencia energética de los edificios, tanto a corto como a medio o largo plazo

El estudio “Pobreza Energética de España. Análisis de tendencias” recoge finalmente una serie de recomendaciones en las que la Asociación propone la definición de una estrategia nacional para prevenir y mitigar la pobreza energética que integre a las distintas administraciones competentes de la Administración General del Estado e introduzca orientaciones para una acción coordinada entre la administración central, autonómica y local en materia de prevención y mitigación de pobreza energética.

Para desarrollar esa estrategia se propone, entre otros, la redefinición del actual bono social, la involucración de todos los actores implicados, incluidos el consumidor y las compañías energéticas, y la puesta en marcha de un plan de rehabilitación energética que contemple la pobreza energética en su diseño y en las vías o mecanismos de financiación.
Sobre la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA)

La Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) es una organización sin ánimo de lucro preocupada y ocupada en resolver problemas sociales y ambientales, desde diferentes enfoques y con una visión multidisciplinar, convirtiéndose en un punto de encuentro entre científicos, técnicos y profesionales provenientes de diferentes disciplinas que tienen como objetivo proponer y desarrollar proyectos que permitan alcanzar modelos de convivencia y de desarrollo más sostenibles (www.cienciasambientales.org.es).

Anexo


Estudio de Pobreza Energética en España 2014 pdficono

martes, 22 de abril de 2014

Greenpeace ha querido alertar con unas simulaciones fotográficas la amenaza del Cambio Crimatico

Así se vería España arrasada por el cambio climático

Greenpeace alerta con varias fotografías ficticias y un nuevo informe de los peores efectos que el deshielo en el Ártico y el calentamiento global podrían tener en nuestro país

LUCÍA VILLA Madrid 22/04/2014 13:09 Actualizado: 22/04/2014 15:32

Benidorm arrasado por un mar de olas gigantes, un viñedo del nordeste peninsular en proceso de desertización, el paseo marítimo de la Playa de la Concha de San Sebastián completamente inundado, el puerto deportivo de Marbella al borde de la desaparición.
Son cuatro estampas de España (ver fotogalería), por ahora ficticias, pero que podrían no alejarse mucho de la realidad si se confirman los peores pronósticos que el cambio climático y el deshielo en el Ártico tendrán para el Planeta a finales de este siglo, muy especialmente para la zona del sur de Europa.
La organización ecologista Greenpeace ha querido alertar con una nueva investigación y estas simulaciones fotográficas realizadas por Pedro Armestre y Mario Gómez de las consecuencias que podrían tener para nuestro país los efectos extremos del calentamiento global: aumento considerable de las temperaturas, subida del nivel del mar, supertormentas, cambios en la humedad, incendios o aparición de enfermedades que cambiarían por completo la situación económica, social y geográfica de España.
"No es alarmismo, es realismo puro y duro. Es bueno que la sociedad sepa que se puede llegar a ese escenario", ha dicho en rueda de prensa el director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez.
Para la simulación fotográfica, la organización ecologista asegura que se ha basado en el peor de los escenarios planteados por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático, que concluía en su útlimo informe de septiembre de 2013 que las temperaturas máximas para España subirían entre 5 y 8 ºC a lo largo de este siglo y prevé una disminución de la nubosidad y la humedad en la zona mediterránea.
"España es uno de los países que se enfrenta a los costes más altos por la subida del nivel del mar"
Pilar Marcos, responsable de la campaña del Ártico de la organización, ha explicado que las peores predicciones supondrían una subida del nivel del mar de 7 metros a causa del deshielo. Los científicos calculan que por cada centímetro de más en el nivel de los océanos se perdería un metro de costa, lo que tendría consecuencias devastadoras para países como España, especialmente en la región de Andalucía, por encontrarse más al sur.
"España es uno de los países que se enfrenta a los costes más altos por la subida del nivel del mar, incrementándose el riesgo de vivir en la costa y la necesidad de reforzar las defensas costeras", señala el estudio.

Impactos sociales y económicos

Entre los efectos a medio-corto plazo, no sólo climáticos, sino también en sectores de la economía como el turismo, Greenpeace recoge los impactos que el calentamiento global tendrá sobre el turismo de interior, que a causa de las altas temperaturas se iría desplazando hacia el norte de Europa; para el turismo de montaña, donde se verían en riesgo las actividades de invierno como el esquí; o en la industria del vino, donde calculan que para 2050 el 25% de la superficie actual de los cultivos no será apta para su producción.
El acceso al agua y a la energía, la producción de vino o el turismo se verán afectados
Además, el estudio advierte de los riesgos en el acceso al agua para el sur de Europa, donde "la cantidad de agua subterránea disminuirá y las condiciones de saturación y el drenaje serán cada vez más inusuales"; o para la demanda de energía, dado que el aumento en la temperatura supondrá un aumento en la demanda y en el coste de generación eléctrica.
Los responsables de Greenpeace en España solicitaron el año pasado al ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, que explicara la postura de España con respecto al Ártico, dado que el país es miembro observador del Consejo Ártico, pero aseguran que no recibieron ninguna respuesta. Este año, ha dicho Mario Rodríguez, han reclamado directamente a Mariano Rajoy para que se posicione y explique si España "va de la mano de Finlandia o la Unión Europea (que reclaman un santuario en la zona) o si se alía con países como Rusia (que ya ha empezado a suministrar petróleo del Ártico desde su plataforma Prirazlomnaya)".
"Queda poco tiempo para tomar decisiones", advierten desde la organización
Según los datos de la ONG, un 14% de la superficie del Ártico se está perdiendo cada época. Entre 2004 y 2008, aseguran, se perdieron 1,54 millones de kilómetros cuadrados de hielo, el equivalente a tres veces el tamaño de España. Una tendencia que parece que va en aumento: en la serie histórica desde 1850, el año pasado fue el sexto más cálido.
"Queda poco tiempo para tomar decisiones", ha advertido Rodríguez, que ha pedido "seguir con la presión internacional para que el Ártico sea un asunto de todos en el que la sociedad pida medidas para protegerlo".2014-04-22